CPS Ricardo Salgado

Ricardo viene de Concepción. Entra a temprana edad al seminario de los Salesianos alentado por curas como Tadeo Pavicic y Eduardo Barriga, los cuales terminarán no siendo no siendo curas y militarán en la Izquierda Cristiana.

También el compromiso que adquieren los cristianos a fines de los años 60, con las causas populares y la Teología de la Liberación. A principios de los 70, Ricardo es enviado al Colegio Salesiano de Iquique y se hace amigo del Profesor, doctor en Filosofía y sacerdote Gerardo Poblete Fernández. Ahí trabajaban haciendo clases y en organizar la juventud popular de Iquique.

Después del golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973, el seminario es allanado por carabineros, buscando a los “curas rojos” que son delatados por padres y apoderados del colegio.

El 21 octubre de 1973, Ricardo y Gerardo son llevados a la comisaría, Gerardo muere tras la tortura y eso hizo que a Ricardo no lo siguieran golpeando. Luego Ricardo trabajó por esclarecer el caso pero los sacerdotes salesianos se atemorizan y lo envían a una pequeña capilla a Chile Chico. Después de unos años se retira de la congregación.

Llega a la comuna de Macul como profesor y en el colegio salesiano trabaja construyendo la AGECH, y después, en el año 1988, yo lo vengo a conocer. Trabajamos juntos por la campaña de Roberto Celedón, también como Izquierda Cristina trabajamos apoyando a Manfred Max Neef, y por años buscamos a los culpables del asesinato del cura vecino Poblete.

En el 2003, después de 30 años, se logra que los Salesianos reconozcan a Gerardo Poblete como un hermano salesiano asesinado por los Carabineros de Chile.

Con Ricardo siempre buscamos la unidad de la izquierda, formamos el PODEMOS y trabajamos por Hirsch y Arrate, luego la Comunidad de Izquierda de Macul.

En Macul también con Ricardo trabajo en Derechos Humanos para que se reconozca la casa de tortura “La Venda sexy”. Con Ricardo no solo fuimos compañeros, sino que también Hermanos.

Como Izquierda Cristiana de Macul, lo acompañamos durante su procedo de enfermedad hasta que lo despedimos con una corona azul celeste.

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